¿Quién no conoce a Publio Ovidio Nasón? Exacto, no tantos como deberían, porque si era algo en esta vida, eso es un genio.
Podría dedicarle incluso dos entradas a este gran ídolo histórico por sus dos hitos, el error y el carmen, que no es otra cosa que una imprudencia y un poema, pero lo haré en una sola entrada por un motivo que solo yo conozco. Su calva.
Antes de entrar en materia es menester una pequeña introducción a esta figura histórica de la poesía romana como es Ovidio.
Antes de entrar en materia es menester una pequeña introducción a esta figura histórica de la poesía romana como es Ovidio.
Ovidio fue un romano nacido en el año 43 a.C. y que falleció en el 17 d.C., por tanto vivió en la mayor época de gloria del Imperio Romano, durante el gobierno de Octavio Augusto. En esa época había dos grupos de poetas se podría decir, unos a favor del emperador, entre los cuales se encontraba Virgilio (Autor de la Eneida), y otro en contra, entre los cuales, por supuesto, se encuentra nuestro héroe.
Durante su carrera artística Ovidio escribió varios libros, sin embargo los más destacados fueron tres
- Ars Amandi.
- Las metamorfosis.
- Tristes.
Después de un tiempo, a la edad de cincuenta y poco años, el Emperador tomó la decisión de desterrarlo. ¿Por qué? Por palabras del propio Ovidio, por un error o un carmen. Analizaremos los dos.
El carmen.
El Ars Amandi, o por su traducción El Arte de Amar, es un libro escrito por el poeta para despertar el libertinaje adúltero de las mujeres, además de ser una guía para los hombres. Era como los videotutoriales de la época, una guía para ligar. Es un libro muy curioso y que da buenos consejos, hasta tiene una parte de maquillaje para las mujeres en su último capítulo.
El Emperador era una persona muy puritana, creía en el matrimonio estable y la familia por encima de todo, todo lo contrario que Ovidio, es por ello que se cree que esta obra, que buscaba justamente romper aquello que el Emperador quería para su pueblo. Entre otros muchos párrafos por ejemplo no le gustaban cosas como esta:
"Eludir la vigilancia(vv. 611-658): la mujer casada debe temer a su marido, está bien custodiada por él, por la ley y por el pudor; pero ése no es el caso de la liberta, que tiene la posibilidad -si conoce las tretas- de engañar al vigilante y disfrutar de su libertad."
- O -
"Tras el convencimiento inicial de que la empresa puede triunfar sin llegar a la catástrofe, desarrolla cómo puede acceder el hombre a la mujer que le ha gustado. La mejor manera es por medio de la esclava, usando sobornos y, si es necesario, compaginando el doble amorío con la señora y la esclava".(vv. 351-398)
Estos fragmentos están sacados de mi propio ejemplar, el cual guardo con cariño en la estantería mientras espero a que vuelva el Imperio Romano, donde triunfaré por fin con las chatis.
Si alguien lo quiere leer, dejo aquí el libro en pdf.
---> Ars Amandi.
El error..
El error no está claro del todo, se discute sobre si pudo ver algo que no debía o estaba en el sitio equivocado en el momento equivocado, sin embargo la versión más extendida es que efectivamente estaba en un sitio equivocado, exactamente dentro de una profunda cueva llamada Julia, hija del Emperador, lo cual no acabó de gustarle. También existe la versión en la cual no estaba dentro de la hija sino de la nieta. La cosa es que le iba la realeza, en esto se parece a nuestro buen amigo Alcibíades.
DLC. Las tristes.
Antes comenté que una de sus obras eran Las Tristes, y se llaman así porque son el conjunto de cartas que escribió el autor al Emperador pidiéndole perdón y suplicándole que lo dejase volver. Nunca pasó. "Va tío, que era broma", se dice que alegaba Ovidio, pero el Emperador no era hombre que aceptase las bromas.
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